Juan Ramón de la Torre

Director General de ADItech Corporación Tecnológica

Juan Ramón de la Torre

Analizando las Oportunidades de la Industria 4.0

De acuerdo con la Asociación Europea de Fábricas del Futuro (EFFRA), el sector de manufactura en la Europa de los 27 comprende del orden de 2 millones de empresas, que dan empleo a 31 millones de trabajadores y generan unos ingresos anuales cercanos a los 6.000 miles de millones de euros, o sea, unas 1.700 veces el presupuesto de la Comunidad Foral de Navarra. Además, el sector genera el 80% de las exportaciones de la Unión Europea.

No es de extrañar que una buena parte de los esfuerzos de Investigación, Desarrollo e Innovación empresarial se centren en este sector, dando lugar periódicamente, a la aparición de nuevos paradigmas que pueden ser más fácilmente entendibles si se contemplan desde una cierta perspectiva.

Podemos asimilar la Industria 1.0 con la Primera Revolución Industrial, que tuvo lugar en el Reino Unido en la segunda mitad del siglo XVIII, provocada por la introducción de la máquina de vapor. Hay quien afirma que durante este periodo se vivió el mayor conjunto de transformaciones económicas, tecnológicas y sociales de la historia de la humanidad desde el Neolítico al pasar, en los países de Occidente, de una economía más bien rural basada fundamentalmente en la agricultura y en el comercio, a otra de carácter urbano, industrializada.

La Segunda Revolución, que podemos denominar Industria 2.0, se sitúa a comienzos del siglo XX y tiene que ver con la división del trabajo de producción para la realización del mismo en serie y la utilización de tecnologías tales como el motor eléctrico, el de explosión, etc. El sector más representativo de esta revolución es el automovilístico.

Se considera que la Tercera Revolución, o Industria 3.0 implica la automatización de los procesos productivos mediante la utilización de tecnologías como es el caso de la Microelectrónica y la Robotización. Buena parte de los analistas entienden que nos encontramos en estos momentos dentro de esta fase de la evolución industrial.

No es sencillo detectar la existencia de una transición cuando nosotros mismos formamos parte de ella, en especial si ésta no conlleva cambios espectaculares en un breve período de tiempo, sino que tiene lugar de una forma pautada por unas formas de trabajar muy establecidas a nivel internacional y que han demostrado alcanzar unos niveles de productividad como nunca antes se habían conocido.

El nuevo paradigma productivo, Industria 4.0, pasa por la conectividad total de todos los actores que intervienen en el proceso productivo (“Industria Conectada 4.0”) para conseguir que alcance unos niveles de flexibilidad y eficiencia aún mayores que los existentes en la actualidad. Entre dichos actores se encuentran en primer lugar los clientes o usuarios de los productos a fabricar, los proveedores, la empresa que los manufactura, las logísticas de transporte y distribución y, según algunos autores entre los que se encuentra un servidor, la gestión del producto al final de su utilización o “vida útil”.

El desarrollo de esta nueva forma de producir pasa por la utilización masiva de los Sistemas de Información para conocer y analizar las necesidades y preferencias de los clientes, que en muchos casos han de ser obtenidos mediante el “diálogo” de dicho cliente con el producto en cuestión. Para ello es necesario incorporar los medios electrónicos (sensores) e informáticos, para que se produzca esta interacción y se genere un entorno que algunos han bautizado con el nombre de “Internet de las cosas”. Ya en la planta de producción es preciso que las personas adecuadas dispongan en el momento oportuno de la información necesaria que les permita tomar las decisiones correctas en el menor tiempo posible. Dado el enorme volumen de datos que se pueden generar en una planta fuertemente sensorizada, existe la necesidad de utilizar sistemas capaces de gestionar una cantidad masiva de información (“Big Data”) y extraer de ellos consecuencias relevantes para las decisiones que es necesario tomar (“Procesado Inteligente de la Información”).

No obstante, si bien la utilización masiva de las tecnologías de Sensorización, Procesado Inteligente de Información y Comunicaciones está en la base de esta Revolución, lo cierto es que no son suficientes para conseguir solamente por ellas mismas los niveles de flexibilidad y eficiencia a las que es posible aspirar en la actualidad.

En efecto, la propia Unión Europea, habiendo quizás detectado una cierta deriva en la identificación de Industria 4.0 exclusivamente con Tecnologías de la Información, utiliza cada vez con mayor frecuencia el término “Factoría del Futuro” para referirse a la forma de fabricar sostenible, flexible y competitiva que ha de marcar el futuro de la manufactura europea a 10 o 15 años vista. Para conseguirlo, postula el desarrollo de 6 conceptos claves. Dado que la descripción, incluso resumida, de cada uno de estos conceptos implicaría una extensión equivalente, como mínimo, a la de este artículo, me limitaré a proporcionar una breve pincelada de cada uno de ellos.

La primera de estas propuestas sobre Procesos de Fabricación (“Advanced manufacturing processes”) impulsa el desarrollo de nuevos procesos de fabricación y materiales, que puedan dar lugar, idealmente, a la fabricación de productos de consumo en “series” de una única unidad. De entrada esto parece imposible, pero las técnicas cada vez más populares de fabricación aditiva, tecnologías de conformado, autoensamblaje, recubrimientos, etc., ya casi lo permiten a unos precios competitivos, con la fabricación seriada convencional, claro está.

El segundo de los campos de actuación prioritarios se centra en Mecatrónica para Fabricación (“Mechatronics for advanced manufacturing systems”): es decir, el desarrollo de maquinaria de fabricación que integra sistemas mecánicos, electrónicos e informáticos con capacidad no sólo de fabricar, sino de interaccionar entre sí y con los trabajadores.

Evidentemente las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (“Information and Communication Technologies”) constituyen uno de los pilares básicos para conseguir esta transformación, la Unión Europea lo considera como uno de los campos de acción en el que desarrollar una importante actividad de Investigación, Desarrollo e Innovación.

El cuarto de los campos de actuación no tiene que ver con el desarrollo de tecnologías concretas sino con el diseño de nuevas estrategias de fabricación (“Manufacturing Strategies”), buscando formas alternativas de concebir el desarrollo de productos, evolucionado hacia un mayor protagonismo de los usuarios del mismo desde el momento de su diseño y fomentando el que empresas, centros tecnológicos y universidades utilicen, literalmente, el “Thinking outside the box”. Europa confía en que pensando de forma creativa tiene ventajas competitivas frente a otras potencias mundiales con pensamiento más convencional, si es que estas otras potencias no piensan ya de forma menos convencional que nosotros, añado yo por mi cuenta.

Con el impulso de la actividad innovadora en modelado y simulación (“Modelling, Simulation and Forecasting methods and tools”), se trata de promover que se acorten los tiempos de planificación, puesta en marcha y corrección de los errores que siempre lleva aparejados el diseño de un nuevo proceso productivo, buscando también analizar la relación de este proceso con el entorno social y medioambiental en el que se desarrolla.

El sexto campo de actuación que hace referencia al Conocimiento de los Trabajadores (“Knowledge Workers”), y el de mayor interés para los ciudadanos creo yo, es el fomento de la creación de nuevas y numerosas oportunidades de trabajo. La Unión Europea reconoce que puede darse una escasez de trabajadores especializados capaces de relacionarse y gestionar las tecnologías que se incorporarán a las Factorías del Futuro.

Las empresas no están solas, al menos en Navarra, en esta aventura 4.0. Ello es así porque al menos dos de los Centros que conforman la Corporación Tecnológica ADItech, AIN y CEMITEC, ya han dado los pasos necesarios para, de acuerdo a su Misión de acercar las nuevas tecnologías al mundo industrial, liderar la progresiva transformación del tejido industrial en Industria 4.0.

Ambos Centros Tecnológicos disponen de experiencia contrastada en el diseño de nuevos sensores, procesamiento inteligente de la información, mecatrónica, desarrollo de nuevos materiales y comunicaciones. Tecnologías que aplican en el desarrollo de proyectos que realizan en colaboración con las empresas más punteras de Navarra y que, convenientemente adaptadas a cada caso particular, pueden ser extendidas y aplicadas a cualquier proceso industrial de manufactura.

No es necesario invertir un tiempo excesivo en dilucidar, entre la sopa de letras y siglas con que nos bombardean, cuál de ellas resulta más adecuada para describir la nueva revolución 4.0. Lo importante es ponerse en el camino para aprovechar las oportunidades que los diferentes conceptos esbozados en este artículo nos pueden ofrecer.

Si quieres, te ayudamos.

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